Albert Einstein ganó el premio Nobel en 1921 por el revolucionario descubrimiento del efecto fotoeléctrico. Hoy hacemos uso de él en la vida cotidiana en los artículos electrónicos y computadoras, además de la energía fotovoltaica. Sin embargo, su mente soñadora llevó a reescribir la física newtoniana, aportando una nueva forma de conocer el espacio y tiempo conectándolo con la teoría de la relatividad